La educación colombiana no ha mostrado avances
significativos frente al desarrollo de contenidos, simplemente se ha dedicado a
sustituir herramientas de trabajo, no a re-significar los entornos de
aprendizaje, motivo por el cual cada vez se ve más el detrimento educativo,
ocasionando la desmotivación de los niños y niñas que asisten a la escuela para
formarse.
Es necesario cambiar algunas concepciones desde la
escuela que se encuentran muy marcadas en los docentes para poder generar el
cambio, algunas de estas son: a) la escuela: espacio para
cumplir con tareas y estudiar contenidos, sueltos y fraccionados; b)
el docente: ser incuestionable en su labor; c) estudiante: persona
que va a adquirir contenidos; d) Currículo: receta a seguir para
cumplir con la adquisición de contenidos; e) Tecnología: otra área
más del conocimiento.
Es aquí donde la tecnología educativa juega un papel transcendental pues debe aportar en la transformación del currículo, tendrá, como área de importancia en el quehacer docente que ayudar a re-diseñar la practica de aula mas si entendemos que al incluir las tecnologías no como área de conocimiento si no como
herramienta de aprendizaje, responderá a las exigencias que la sociedad emite a
diario, potencializando la enseñanza en el diseño, uso y evaluación
del conocimiento reconociendo la diversidad en la educación.
Los docentes deben dejar de
lado los temores que les genera la implementación de metodologías innovadoras
que vayan a la par de los avances tecnológicos, Se hace necesario que focalicen
su atención en la adecuación del currículo para que las tecnologías
tengan el verdadero significado, esto se puede dar siendo cuidadosos en el
diseño y uso de actividades educativas generadas en el aula de clase.